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Servicios de Seguridad: Ciberinteligencia y Ciberseguridad

Escrito por Juan Bautista López, Responsable Desarrollo Negocio Seguridad y Optimización de Tecnocom

Big Data se ha convertido en uno de los principales ejes de la transformación digital, esta tecnología permite convertir datos en inteligencia de negocio. Hoy en día, cualquier organización, gestiona un inmenso volumen de información derivado de los procesos de negocio por lo que es vital para cualquier empresa tener claro la cantidad de información que van a ser capaces de asimilar.

En este nuevo escenario donde el tratamiento de los datos son el nuevo petróleo del siglo XXI, las empresas deben incorporar sistemas de ciberinteligencia y ciberseguridad que les permitan analizar toda la información relativa a la seguridad de sus activos, filtrarla, correlacionarla, explotarla y analizarla de forma eficaz, principalmente para asegurar que su negocio no se vea afectado por un uso fraudulento de esa información por parte de terceros.

La nueva oferta de Tecnocom en Servicios de Ciberseguridad integra los procesos internos de la organización pasando de un modelo de seguridad reactivo a otro proactivo. Esta propuesta reduce las alertas manteniendo sólo las que realmente afectan a la organización. Además, genera respuestas más concisas ante incidentes de seguridad, mejora las comunicaciones internas entre grupos y optimiza la estrategia de inversión en seguridad, asociándola a prioridades reales y combinándola con parámetros de negocio.

Bajo mi punto de vista, las amenazas hasta hace poco podían ser combatidas sin demasiado expertise por parte de la organización utilizando tecnología adecuada. En la actualidad las empresas se enfrentan a amenazas mucho más sofisticadas. Éstas pueden obtener información sensible o dañar la reputación de la empresa a través de múltiples vías (robo de dispositivos, perfiles de redes sociales, fraudes de todo tipo, phising, …)

Para hacer frente a las amenazas es necesario: tener inteligencia basada en tecnología de última generación, participar en una Red Global de Ciberseguridad, contar con recursos expertos y promover la unidad e implicación de todas las áreas de negocio. En definitiva, un conjunto de soluciones que permitan la lucha contra las amenazas avanzadas, con perfiles globales de malware e indicadores de compromiso personalizados a la infraestructura de la organización. Por otro lado, deben ofrecer una respuesta rápida ante incidentes en base a equipos expertos 24x7, una gestión integral de amenazas y la capacidad de análisis forense y de reparación de los daños. Finalmente deben  facilitar el análisis continuo de la actividad relativa a los activos de la organización y fomentar la formación continua y concienciación global.

Para que el Big Data convierta los datos en inteligencia de negocio, se requiere sobre todo, la capacidad para filtrar o discernir lo interesante de lo vulgar o innecesario, es decir, la información útil de la inútil y aquí es donde la ciberinteligencia puede aportar a la organización una serie de capacidades que les permita conocer a los enemigos incluso antes de que éstos conozcan las vulnerabilidades y sean capaces de explotarlas.

Desde Tecnocom pensamos que la explotación inteligente del Big Data facilita el procesamiento y ordenación de los datos que son evaluados e interpretados por parte de analistas de seguridad, agregados de fuentes confiables, datos concisos y correlacionados con precisión, completos y relevantes.

De acuerdo con Gartner, a la gran cantidad de información que generan las herramientas de seguridad se le debe añadir información de contexto que ayude a entender las tácticas, técnicas y procedimientos (TTPs) de los adversarios.

En  conclusión, la ciberinteligencia y la ciberseguridad permiten eliminar falsas alertas, generar respuestas más concisas ante incidentes de seguridad, mejorar las comunicaciones internas entre grupos -equipo de seguridad, de gestión y directivo- y optimizar la estrategia de inversión en seguridad, asociándola a prioridades reales y combinándola con parámetros de negocio.

Liderando la transformación digital

Escrito por Javier Muñoz Lagarón, Gerente Senior ERP Tecnocom

El tema de la transformación digital no es nuevo, conviene matizar que a lo largo del tiempo hemos vivido distintas evoluciones tecnológicas, entre las que podemos mencionar la evolución del  ábaco a la calculadora digital, o del teléfono por pulsos al actual por tonos. Hoy y entre otros muchos ejemplos, estamos desarrollando con tecnología SAP soluciones que pueden utilizar las procesadoras de medios de pago en todo el mundo, cuya finalidad es que éstas puedan detectar un posible fraude provocado por uso indebido en cerca de 100 millones de tarjetas de pago procesadas.

Sir ir  más lejos podemos citar algunas de las ventajas que los clientes de Tecnocom están aprovechando de esta transformación tales  como:

  • La liberación de todas las inversiones que venían realizando tanto en hardware como en adecuadas infraestructuras para su correcto alojamiento
  • Un aumento significativo de las capacidades de procesamiento in-memory lo que a su vez mejora notablemente el rendimiento de sus sistemas.

Otra gran ventaja ha sido la posibilidad de eliminar la introducción de facturas de sus proveedores desde el papel al sistema de información, dado que ahora cuentan con un sistema plenamente automatizado, capaz de leer la factura e introducirla directamente en el sistema y de hacerse cargo de toda la cadena de custodia, lo que además libera a la empresa del almacenamiento sin fin de esta documentación,  pudiendo elegir entre un envío para su reciclado o evitar el uso de papel entre ciertos proveedores comunes.

Actualmente encontramos multitud de artículos sobre los efectos de la última ola de transformación digital, como el surgimiento de soluciones big data, sobre internet de las cosas, o  de customer experience, etc). En este artículo lo que se pretende es describir, desde un punto de vista más generalista, algunas claves que es conveniente recordar.

Una reflexión pausada sobre la transformación digital de las empresas, debería eludir la digitalización de cualquier proceso o elemento dentro de una Compañía que aparente no esté lo suficientemente digitalizada. Podemos mencionar como antecedente, lo que ocurrió en el año 2.000, cuando comenzaron a salir los primeros gurús hablando de que había llegado el ocaso de la banca física y defendiendo que la banca online se haría con todo el negocio bancario. Quince años después lo cierto es que la banca online crea oficinas físicas en las principales ciudades y que dicha revolución ha tendido a normalizarse. Eso sí, en las propias oficinas físicas también se aprovechan mejoras de procesos que no hubieran sido posibles sin las mejoras tecnológicas de estos últimos años.

De hecho,  el mayor cambio de la transformación digital actualmente, comparándola con otras transformaciones pasadas, es la velocidad con la que se suceden las diferentes disrupciones tecnológicas. Por tanto, la primera conclusión podría ser que lo que se busca no es digitalizar si no mejorar los procesos y aportar un mayor valor al cliente con el menor coste posible.  A partir de este punto, y teniendo en cuenta que mejora de procesos y transformación digital van de la mano, nos surge una segunda pregunta: ¿qué es prioritario?, ¿describir un proceso óptimo y hacer que la tecnología lo haga posible? o ¿adaptar mis procesos para aprovechar al máximo los cambios tecnológicos?. No es necesario responder blanco o negro, mientras la respuesta más clásica defendería una mejora del proceso y una posterior adaptación tecnológica, la experiencia nos dice que esa opción no siempre es óptima, dado el elevado coste de implantar software a medida.

Cuando hablamos de los costes que supone la transformación digital, el mayor coste es la gestión del cambio en las personas que lo sufren.  Algunos analistas coinciden en señalar que una transformación fuerte en una empresa, tiene un elevado riesgo no salir bien si no están de acuerdo desde el inicio más del 75% de los directivos de la compañía. Por suerte, hoy en día el cambio hacia lo digital está tan presente en todos y cada uno de nosotros, que ese convencimiento inicial puede ser relativamente sencillo de conseguir. 

Aún así conviene  no descuidarse, es necesario comunicar y motivar correctamente al resto de equipos e involucrarles en el cambio para lograr la transformación necesaria y fijar objetivos cortoplacistas, que permitan asentar mejoras y al mismo tiempo seguir avanzado en la carrera de mejora continua en la que están inmersas todas nuestras compañías.

En definitiva, y parafraseando a Heráclito “lo único constante es el cambio”, así que lo único que podemos hacer es aprovechar la transformación de la mejor manera posible para que nos permita posicionarnos por delante de nuestros competidores.  Estoy seguro que estamos en una situación privilegiada para asumir y poner en valor toda la evolución que estamos viviendo y así convertirnos en líderes gracias a la transformación digital.

La democratización del análisis predictivo

Escrito por Óscar Varela Álvarez, Consultor BI en Tecnocom

La razón del éxito de empresas como McDonald’s o Amazon no es casual, su triunfo radica en su visión a la hora de aplicar nuevas tecnologías. Lo que las diferencia de las demás es su visión a la hora de aplicar las nuevas tecnologías y aquí es donde entra en juego el análisis predictivo. Este ha pasado de ser una técnica casi exótica a un arma competitiva e imprescindible en un mundo global. El análisis predictivo no es una novedad, si no que ha sido impulsado por la revolución del BIG DATA de estos últimos años.

El análisis predictivo ayuda en el proceso de toma de decisiones que se compone de dos variables, una es información y la otra riesgo. En síntesis podemos decir que a mayor conocimiento disminuye el riesgo de tomar una decisión errónea que afecte a nuestro negocio. Siguiendo con los ejemplos, McDonald’s utiliza herramientas de análisis predictivo para decidir si la apertura de una franquicia es viable, mientras que Amazon usa los modelos predictivos para ofrecer productos recomendados. Y es que con el uso de patrones de compras anteriores se pueden enviar pedidos a los almacenes más cercanos al cliente, incluso antes de que este compre. La finalidad es ganar tiempo y, sobre todo, optimizar y hacer más eficiente el aprovisionamiento, algo básico en el sector del retail.

                                                                  

Pero algunas empresas no han usado estas tecnologías. Existen tres factores clave por los que el análisis predictivo no acaba de cuajar:

  • Visión: El mero hecho de adquirir herramientas comerciales, no aporta ventajas competitivas. La diferencia dependerá del uso.
  • Recursos: Es difícil encontrar a personas formadas en el análisis predictivo, requiere tener un conocimento multidisciplinar en computación, bases de datos, estadística y procesos empresariales.
  • Maraña tecnológica: hasta hace poco tiempo, para llevar a cabo un proyecto de análisis predictivo era necesario integrar muchas herramientas y de diferentes fabricantes: extractores de datos, motores de data mining, datawarehouse, herramientas de reporting…

Este gran ecosistema no favorecía poder contar con una herramienta comercial generalista, lo que llevaba también a una falta de especialistas en estas soluciones.

En su propósito constante por mejorar los procesos empresariales, SAP asumió también el reto del análisis predictivo. En un primer momento contaba con una herramienta, SAP Predictive Analysis, el paso definitivo lo ha dado con la compra de KXEN, líder del sector, para conformar un portfolio de soluciones en el que integrar nuestra solución de análisis predictivo. Actualmente existen dos soluciones, SAP Predictive Anlysis y SAP Infinitelnsight (principal producto de KXEN), cina previsión a medio/largo plazo, según los roadmap de soluciones SAP, las dos se integraran hasta que Infinitelnsigh se diluya definitivamente dentro de SAP HANA, finalmente este será el motor principal de la herramienta.

 

El papel de las TIC en la bancarización rural y suburbana en México

La tendencia de bancarización de la población en México está en constante crecimiento en la actualidad. Los usuarios comienzan a adoptar nuevas formas de consumo que requieren de servicios de mayor valor, por ello las Instituciones financieras implantan nuevas tecnologías en sus procesos.

En México cada día hay más negocios que cuentan con sistemas de cobro por medio de banca electrónica o terminales para Punto de Venta que están asociados con Instituciones Financieras y Bancarias. Y ya es muy frecuente encontrar estos dispositivos en farmacias, establecimientos comerciales, cadenas de Retail, franquicias de tiendas de conveniencia, etc.

Pero en el entorno rural la situación es distinta. Tradicionalmente las comunidades rurales y agrarias han funcionado con sistemas económicos de cooperativas y también microcréditos, que han demostrado ser muy útiles a la hora de crear pequeños negocios y establecimientos rentables.
 
Un denominador común en este tipo de entornos rurales, es que los usuarios apenas acuden a las sucursales bancarias para llevar a cabo cualquier trámite, por lo que el proceso de bancarización es más lento. Además, están otros factores como la inseguridad o el analfabetismo que también impiden este desarrollo.
 
A pesar de todo, en México el incremento de sucursales bancarias arroja un saldo positivo, pasando de 7.700 sucursales en 2003 a las 12.300 registradas en 2012. Este crecimiento, aunque importante, sigue siendo escaso para un país tan grande y más si se compara con otros países de Latinoamérica, que a pesar de tener menos población y una economía menos desarrollada, cuentan con más sucursales.
 
La previsión de bancarización en México es la de un crecimiento exponencial gracias a los beneficios de los sistemas, tales como la reducción del comercio informal o la oferta de mayor estabilidad para todo tipo de negocios, desde pequeñas y medianas empresas hasta grandes corporaciones y multinacionales.

Esta previsión viene avalada por los datos que reflejan que entre 2003 y 2012 se produjo un incremento de casi 300% en tarjetas de crédito, pasando de 9 millones a más de 25. En cuanto a las tarjetas de débito, en 2003 había 34 millones y en 2012 se alcanzaron los 84 millones. Asimismo se pasaron de 18.000 cajeros automáticos en 2003 a 36.000 y el número de usuarios de sistemas bancarios aumentó desde los 25 millones, en 2003 a los 45 millones de 2012.

Con el objetivo de apoyar e impulsar este crecimiento de la bancarización del medio rural y suburbano, Tecnocom, a través de sus innovadoras tecnologías, permite a las entidades financieras la oportunidad de ahorrar costes, al tiempo que aumentan la rentabilidad de sus operaciones e impulsan la fidelización de sus clientes, facilitando la puesta en marcha de nuevos canales más eficientes y rentables. Además, mediante las soluciones de automatización de oficinas bancarias contribuye a la modernización del sector de manera que ayuda a las entidades en sus procesos de transformación y convierte la tecnología en una ventaja competitiva para estas.

ISO-21500 La implantación de la Gestión de Proyectos en las organizaciones

Por José Antonio Serrano Borrego, Jefe de Proyectos de Tecnocom

La creciente implicación de las organizaciones en la normalización de sus actividades de gestión, ha conducido a España (a pesar de la crisis o a consecuencia de ella) a la demanda masiva de profesionales certificados en la gestión de proyectos. El pasado año ya superamos a países como Francia en el número de certificaciones PMP® emitidas.

Dado que este tipo de certificaciones están dirigidas a la calificación de personas, no de empresas, ahora, de la mano de la norma ISO 21500 “Directrices para la dirección y gestión de proyectos”, le toca el turno a las organizaciones.

Toda compañía que aspire a competir en un mercado cada vez más difícil, que desee proyectarse en el ámbito internacional, que desee optimizar sus modelos de gestión, deberá promover activamente la implantación de esta norma en aras de conseguir:

  • La adopción de las mejores prácticas reconocidas en la gestión de proyectos.
  • La alineación de sus procesos con los modelos normalizados.
  • La mejora de oportunidades por el acceso a esta demanda creciente del mercado, para cualquier ámbito empresarial.
  • La adopción de un lenguaje único y universal que aglutina y unifica su gestión, dentro y fuera de la propia organización.
  • El conocimiento (y reconocimiento) de Sponsors, Sénior Managers y Project Managers.
  • La mejora de la eficiencia en todos las actividades donde se aplique dicha norma.


Durante este año asistiremos, paulatinamente, a la demanda por la adquisición de la información, a la formación de nuestros profesionales y mandos y a la implantación de esta norma en la que todos, desde la perspectiva gerencial, tenemos depositadas grandes esperanzas.

Ciudades inteligentes, ciudadanos felices

Por Javier Mendoza, Gerente de Soluciones Multimedia de Tecnocom

En el año 2050, el 75 por ciento de la población mundial vivirá en grandes ciudades según diferentes estudios. Pero ¿están las ciudades preparadas para asumir este nivel de ocupación? La respuesta es no. Las actuales infraestructuras y modelo de urbes no sirven y estarían abocadas al colapso, como ya ocurre en algunas de las mega urbes actuales. Una de las soluciones, de las muchas que harán falta, vendrá de la mano de las TIC y atenderán a cuestiones que van desde un nuevo modelo de urbanismo, de edificación, de sistemas de transporte, de saneamiento, de servicios públicos, de movilidad, de ocio…a otras que afectarán más directamente a la vida personal de sus habitantes. El concepto “smart cities” engloba una serie de iniciativas orientadas a  hacer posible que la vida en la ciudad sea mejor, más flexible, más sostenible, más eficiente… en definitiva, más inteligente.

Smart Cities hace referencia a la aplicación de las Tecnologías de la Información y Comunicación en las infraestructuras de la ciudad, con el objetivo principal de garantizar el aumento de la calidad de vida de los ciudadanos y un uso más responsable de sus recursos. Las Smart Cities se encuentran muy ligadas a otro fenómeno reciente, el llamado Internet de las Cosas, donde cada objeto de nuestro entorno, está conectado y es capaz de ofrecer la máxima información en cada momento, sobre su estado y sus necesidades. La tecnología se encuentra por tanto en cada semáforo, en cada farola y en cada ciudadano,  ofreciendo a la Administración Pública ya las empresas de servicios los máximos indicadores posibles para facilitar su día a día en la ciudad.

Las Smart Cities suponen un gran avance en dos áreas muy importantes como son la economía y el medioambiente. Facilitan  un uso más responsable de nuestros recursos, que repercuten de manera directa a las energías renovables y al gasto que se produce dentro de la propia ciudad. Por ejemplo, no es necesario tener toda la noche encendidas las luces de un parque si no hay ninguna persona caminando. Resulta más eficiente poder regular la intensidad de las farolas en función de la afluencia de personas a través de sensores de movimiento.

También es posible combinar los semáforos con sensores de meteorología para conocer si va a llover y de esta manera prever el consiguiente atasco de tráfico, ofreciendo rutas alternativas para evitar el colapso de las carreteras. Y, mejor todavía, recibir toda esta información en nuestro teléfono móvil.

Pero, ¿puede transformarse cualquier ciudad en Smart City? La respuesta es sí. Las Administraciones Públicas y los ciudadanos están cada vez más concienciados con la sostenibilidad medioambiental y el ahorro de costes. No es necesario que se trate de una gran ciudad o de una capital de provincia, cualquier núcleo urbano puede dotar sus infraestructuras de la tecnología necesaria para sacar todo el partido de la manera más efectiva posible. La implantación de esta tecnología requiere una inversión hoy, para disfrutar de sus beneficios mañana. Ya existen ciudades inteligentes como Málaga o el municipio madrileño Rivas Vacia- Madrid. Este último realizó hace unos años una fuerte inversión en la instalación del cableado de fibra óptica que ha repercutido en una mayor dinamización de sus servicios y en un ahorro cuantificado de un millón de euros al año sólo en la gestión del alumbrado urbano.

Las ciudades crecerán exponencialmente año a año y el objetivo de las empresas como Tecnocom, es ofrecer a las Administraciones Públicas y a las empresas suministradoras de servicios (agua, electricidad, residuos…) las mejores herramientas TIC para sacar todo el jugo a las infraestructuras urbanas, haciendo un poco más cómoda nuestra vida diaria.

Las necesidades metodológicas en la Gestión de Proyectos

Por José Antonio Serrano Borrego, Jefe de Proyectos de Tecnocom

En un entorno cada vez más competitivo, donde los proveedores de servicios, productos y soluciones son cada vez más homogéneos en el alcance de sus ofertas, las grandes corporaciones comienzan a hacer hincapié en "cómo" generar el valor en lugar de "qué" valor generar.

El uso de procedimientos y procesos metodológicos reconocidos, añaden ese diferencial en las oportunidades de negocio siendo, en la mayoría de los casos, el factor determinante a la hora de tomar una decisión que garantice el éxito.

La formación de los profesionales en procedimientos y estándares se hace necesaria para mantener el potencial humano con el conjunto de habilidades y conocimientos acordes a la demanda del mercado y las necesidades organizacionales.
 
En éste sentido, el Project Management Institute (PMI®) viene trabajando desde 1969 en la creación y consolidación del que, a día de hoy, se erige como el estándar en la gestión de proyectos. Dicho estándar, en constante evolución y mejora es, de facto, uno de los requerimientos más demandados por las empresas que desean mantener sus procesos en los más altos niveles de exigencia. Para ello, PMI® ofrece distintas opciones de certificación que permiten a los profesionales adquirir las técnicas, conocimientos y capacidades necesarios para mantener los activos de sus empresas con el valor que les demanda el mercado.

Lograr un pool de expertos con la formación integral necesaria para garantizar el éxito de los proyectos es, por exigencias de nuestros clientes, un reto a cubrir; suministrando una formación adecuada, una tutoría implicada y un proceso metodológico que guíe a los gestores de los proyectos hasta los puestos de cabeza en esta carrera por la oferta de servicios; sobretodo, en este complejo momento en el que nuestros clientes se muestran parcos en la toma de decisión de sus inversiones.

Avalar la mejora de los procesos de gestión de sus proyectos y operaciones, de la mano de profesionales certificados, es garantía indiscutible del incremento de la efectividad y eficiencia de sus actividades.

Garantizar que los proyectos que ofertamos serán gestionados por personal con la acreditación necesaria; o bien, ofrecer la supervisión, por estos mismos profesionales, de los proyectos que ya estén ejecutando (internos o externos), a nivel de auditorías de calidad, de control de riesgos, de control de alcance y de control de desempeño, así como el asesoramiento y la mentoría en los aspectos metodológicos traerá, en breve plazo, un aumento de oportunidades de negocio a la vez que ganaremos en confianza y posicionamiento en nuestros clientes.

Este es el reto de las empresas de servicios de TI (¿y por qué no todas?) y de los profesionales del sector. La formación continuada, la certificación en estándares cada vez más demandados y la adopción de modelos ampliamente reconocidos a nivel global.

2013, el año de las decisiones inteligentes

Por Alfredo Ortuño, Estrategia y Portfolio, Gestión de Infraestructuras, Tecnocom.

Aumentar la eficiencia sin aumentar los gastos: esta será la premisa de cualquier iniciativa asociada a los Centros de Procesos de Datos (CPDs) durante 2013. Para conseguirlo, los CTO de las empresas seguirán apostando por disciplinas como la virtualización, las redes definidas por software (SDNs) y soluciones de infraestructura convergente (cloud-in-a-box), que permitan incrementar la agilidad, la velocidad y optimizar la gestión de los recursos, sin que esto suponga incrementar el presupuesto de su área.

Asistiremos al progresivo final del Datacenter interno en la PYME, animado por una coyuntura económica que fomenta la poca predictibilidad de necesidades TI que hace que en la balanza de inversiones el OPEX sea la mejor opción. En este contexto veremos desinversiones en personal tecnológico a favor del capital humano destinado a la producción de los servicios de las empresas.

No obstante, los dos primeros trimestres de 2013 se caracterizarán por la reactivación de las inversiones TIC. La razón es sencilla: en los últimos años apenas se ha invertido, lo que nos coloca en un escenario de renovación obligada. Los principales focos de inversión se orientarán hacia la renovación tecnológica, la consolidación y estandarización, de acuerdo con una máxima: el sacrificio de funcionalidad por solidez y coste. En este punto, la búsqueda de modelos de pago por uso, no solo en productos sino también en servicios gestionados, será un gran reto para el mercado español.

El mercado ya comprende y ha empezado a adoptar las nubes privadas virtuales como una solución adecuada a sus problemas y una buena alternativa a la inversión en entornos virtualizados dedicados. También crecerán las soluciones de infraestructura convergente (cloud-in-a-box) como una alternativa completa de bajo coste.

Al igual que otros mercados, en las TIC empezaremos a hablar de sostenibilidad. Existen demasiados players locales ofreciendo, en muchos casos, servicios IaaS caracterizados por su poca solidez y falta de enfoque y roadmap: plataformas poco  eficaces ante problemas de disponibilidad y continuidad.  Hoy más que nunca, las empresas deben tener cuidado al decidir a quién confían este tipo de inversiones, pues este ecosistema está condenado a contraerse en breve y una mala elección podría suponer graves problemas.

En Tecnocom, durante 2012, hemos analizado y evaluado el mercado local de partners y, tras una escrupulosa selección, hemos puesto en marcha  un plan interno de adopción del fenómeno nube privada virtual. Además de la estandarización y racionalización de la IT, nuestro objetivo es también convertirnos en un caso de éxito que ejemplarice los beneficios que este paradigma, bien gestionado, puede aportar.

Todo indica que 2013 será un año de tránsito que nos llevará a la recuperación. Será por tanto, un año para tomar las mejores decisiones, aquellas que nos preparen para competir con éxito una vez salgamos del túnel.

BIG DATA, acceso a toda la información que el negocio demanda

Por Pedro Clavería, Director Desarrollo de Negocio de Servicios de Tecnocom

El volumen de información en las empresas crece exponencialmente año a año al igual que crece el tamaño de los datos con la incorporación progresiva de información multimedia. Basta mirar el volumen de información que manejamos en el ámbito privado para entender la explosión de datos en las empresas.

Según los últimos estudios, las empresas almacenan más de 7 exabytes de datos, 7.500 millones de GB. Un volumen que, en la práctica, resulta imposible de gestionar perdiéndose el control y el rastro de hasta el 90% de la información en algunas áreas.
Big Data es un término aplicado a volúmenes de datos cuya gestión excede el software de bases de datos convencionales o las herramientas de gestión al uso. El Big Data es una realidad y su gestión plantea no pocos desafíos, es la próxima frontera de las TIC. El volumen de datos que cada vez más provienen de sistemas, sensores y los datos desestructurados como imágenes, videos, son un aporte de información valiosísima para las organizaciones que requiere un proceso de filtro, depuración, organización y almacenamiento correcto para  conseguir transformar esos datos en información relevante para las organizaciones.

El Big Data permite dar un salto para la innovación y mejora de la competitividad y productividad de las empresas. Empresas que cada día manejan más datos de origen internos y externos cada vez más diverso: clientes, proveedores, operaciones, sistemas, sensores, dispositivos como teléfonos móviles, automóviles, equipos industriales, medidores de energía y consumo. Además en la interacción de las empresas con las personas se genera una cantidad tremenda de información en diferentes formatos estructurados, no estructurados y multimedia. Todo ello enlaza con el fenómeno conocido como “la edad del Internet de las cosas”.

El Big Data necesita una óptima gestión de datos para poder crear valor clave para las organizaciones de diferentes formas: creando transparencia sobre la realidad del negocio y sus oportunidades; permitiendo experimentar para descubrir cambios y nuevas necesidades en el mercado, mejorando el rendimiento global de la empresa, segmentando grupos de población para personalizar acciones, remplazando decisiones humanas por algoritmos automáticos y ayudando a crear nuevos modelos de negocio a través de la innovación en productos y servicios. El Big Bata es una gran oportunidad para mejorar la competitividad y el crecimiento de las empresas, aprovecharla dependerá de la capacidad para captar el talento y contar con los servicios de nuevas empresas innovadoras.

Sin embargo, conseguir estos objetivos hoy por hoy no es fácil. Las empresas muchas veces se sienten desbordadas o encuentran dificultades a la hora de gestionar y sacar el máximo provecho de la información, hay que ser capaces de aprovechar la que es realmente importante y procesarla adecuadamente, este es el reto. También aparecen inconvenientes derivados de  la protección de datos, las nuevas inversiones en tecnología, los necesarios cambios en la organización, el acceso a datos e incluso la estructura de la propia industria, que a veces no está madura par compartir la información globalmente en la empresa con lo que perdemos parte de la visión por las propias barreras en nuestras organizaciones.

Como muestra de esta complejidad aparente, sólo hay que ver la variedad de modelos posibles a la hora de abordar su gestión del Big Data, que cobra diferente significado en base al tipo de aplicación: clasificación, análisis de clusters - técnica de análisis exploratorio de  datos para resolver problemas de clasificación-, crowdsourcing - externalizar tareas a un grupo de personas-, reglas de asociación, integración de datos, minería de datos, redes neuronales, modelos predictivos, análisis espacial, series temporales, visualizaciones, simulación, integración y normalización de fuentes externas…

Más allá del tipo de gestión elegido y de las tecnologías asociadas a él, así como al ámbito donde son múltiples y diversas las opciones, lo que interesa conocer es de qué manera el Big Data aporta valor al negocio y mejorar sus resultados. Podemos ver las aplicaciones del Big Data a diferentes sectores como: Comercio, Fabricación y Transporte.

En el ámbito del Comercio, el Big Data pueden ayudar a conseguir mejorar los márgenes y la productividad en diferentes áreas de trabajo. La primera es la de  Marketing, donde el Big Data mejora el cross-selling, optimiza el GEO marketing, al análisis de composición en tienda, a la micro segmentación de clientes, sentiment analysis y mejora la experiencia multicanal. En el área de Merchandaising, la información que aporta permite optimizar la distribución por tienda, los precios, el diseño y el posicionamiento. Asimismo, las operaciones dentro de los comercios se realizan con transparencia en el rendimiento a la vez que mejora el rendimiento de  la mano de obra. También mejoran la gestión de inventarios, la optimización de distribución y logística y facilita la información para la negociación con los proveedores. Finalmente, el Big Data puede ayudar al análisis y desarrollo de nuevos modelos de negocio basados en servicios de comparación de precios o mercados basados en la Web o identificación de nuevas necesidades de mercado.

Históricamente el sector de Fabricación ha sido líder en productividad y el Big Data puede ayudarle a seguir en esa línea. Los fabricantes pueden aprovechar la potencia del Big Data en toda la cadena de valor: Investigación y desarrollo y diseño de producto, gestión del ciclo de vida del producto,  diseño para aportar valor e innovación. Asimismo, tienen un papel clave en la mejora  de cadena de suministro y optimiza la producción en la factoría digital e inteligente con  operaciones automatizadas en base a la información aportada por los sensores. Y, por supuesto, el Big Data es una pieza clave en las áreas de marketing, ventas y post venta, aprovechando información de mercado o de servicios estadísticos que nos permitan adaptar nuestra capacidad al mercado.

En el sector de Transporte, cada día son más los servicios de transportes que operan con información en tiempo real que interconecta lo que ocurre con los vehículos, los pasajeros y/o las mercancías y el  entorno por el que son transportadas: por aire, por mar y  por tierra: carretera  y  ferrocarril. La información recogida tanto por los vehículos como de la interacción con el pasajero o con los clientes es ingente- A ella se añaden datos relativos a las condiciones de tráfico y de las rutas, las condicionantes climáticas o información demográfica que, con el uso de los Big Data,  ayudan a mejorar el servicio, optimizar la carga y  los tiempos de los trayectos y a cumplir con las frecuencias.
El Big Data cambia la manera de mirar al mercado, de analizarle y de identificar la información valiosa para el negocio. Por eso resulta fundamental la implicación de los gestores en el proceso, porque serán ellos, a la luz de esa información de valor, quienes tomen las decisiones.

Cómo entender las redes sociales

Existe una teoría que afirma que dos personas cualesquiera en el mundo están conectadas entre sí por, como mucho, 5 conocidos intermedios, lo que nos da “seis grados de separación” en total y un pegadizo nombre para la teoría. También es verdad que esto es una forma muy bonita y elaborada de articular el refrán castellano que dice que “el mundo es un pañuelo”.

Debido al avance de la tecnología, hoy tenemos herramientas que nos permiten verificar de forma práctica la cercanía entre las personas, no en un entorno de laboratorio, sino en el día a día y de una forma que está cambiando la manera  en la que nos relacionamos socialmente.

Estas herramientas no son otras que las redes sociales, esas “cosas” que tenemos en nuestros ordenadores, en nuestros móviles, en nuestras tabletas y muy pronto en una pantalla muy cerca de nosotros… en los salones de nuestros propios hogares.

Hablamos de redes sociales en plural porque a día de hoy existen multitud de ellas. El objetivo común a todas ellas,  es su propósito de establecer lazos de unión  entre personas en base a circunstancias o intereses compartidos del ámbito personal o profesional. Lo que las diferencia, es la forma concreta de establecer los lazos de unión y las  circunstancias o intereses que agrupan a los usuarios.

En algunas los lazos y la comunicación entre los miembros se basan en el intercambio o publicación de comentarios, mientras que en otras, el intercambio es algo mucho más visual como la publicación de una fotografía. De igual forma algunas se restringen al ámbito profesional y otras tratan de ser más generalistas o incluso centrarse exclusivamente en el ocio.

Como en tantos otros ámbitos de la vida moderna, la teoría está muy bien, pero no hay nada como un buen ejemplo para afianzar los conocimientos. Pasemos por tanto a repasar algunas de las redes sociales más importantes del momento y podremos apreciar los aspectos que tienen en común y cuáles son las diferencias que nos hacen apreciar cada una de ellas.

Como hilo conductor y referencia de ese recorrido vamos a utilizar precisamente una fotografía que circula últimamente por las redes sociales. (El original de la misma se puede encontrar en http://instagr.am/p/nm695/, la que se muestra a continuación es una adaptación al español y a los fines del presente artículo)

En la misma se refleja la forma en que una persona apasionada de los donuts utiliza las redes sociales para compartir con los miembros de las mismas  su pasión.

Facebook: “Me gustan los donuts”
La red social más grande existente en la actualidad y probablemente la más conocida. Ha llegado a los 800 millones de usuarios registrados que tiene en la actualidad (y creciendo) desde sus orígenes en el entorno universitario. Podríamos hablar mucho acerca de esa evolución pero Hollywood ha invertido bastante dinero en hacer una película que condensa en unas dos horas esos seis años de historia reciente. La Red Social, que es el título de la película, se centra en la figura del creador y alma de Facebook, Mark Zuckerberg y en cómo la evolución de su “criatura” lo ha convertido en el billonario más joven de la historia. Se trata de una película muy recomendable tanto por sí mismo como por mostrar el explosivo crecimiento de esta red social, similar al que están teniendo otras similares.

Centrándonos en las posibilidades de Facebook, podemos considerarlo como un punto de encuentro de amigos. Los miembros deciden con quién establecer relaciones de amistad y sólo es en ese círculo en donde se comparten comentarios, fotografías, vídeos. El elemento más representativo de Facebook es el “Me gusta”, el mecanismo por el que los miembros comparten con su círculo de amistades las cosas que han visto, tanto en el propio Facebook como en otros sitios de Internet. El gran poder de este mecanismo es que cada miembro de Facebook pertenece a muchos círculos de amistades, por lo que mediante la transmisión delos “Me Gusta” una noticia, una foto, un vídeo pueden llegar a ser vistos por millones de personas en todo el mundo.

Al tratarse de una de las redes sociales más antiguas y sin duda la más asentada, Facebook ha ido incorporando a sus capacidades iniciales elementos “prestados” de otras redes sociales relacionados con el mundo de los vídeos online, los comentarios sobre lugares…

El impacto de esta red social ha sido tan grande que ha traspasado el ámbito de las personas y ha alcanzado el corazón de las empresas. A día de hoy rara es la empresa de cierta entidad que no tiene presencia en Facebook, o que no incluye en cualquiera de sus campañas de publicidad enlaces a su página en la red social, buscando alcanzar el mayor número de “Me gustas” posible.

Si Facebook, así como muchas otras redes sociales, ha llegado a tener la difusión que tiene en la actualidad, ha sido gracias a otro fenómeno que ha evolucionado en paralelo: Internet en el móvil.

En la actualidad, desde cualquier teléfono relativamente moderno es posible acceder a Internet y a las aplicaciones que allí se encuentran. El poder acceder a Facebook desde cualquier sitio y compartir con el grupo de amigos lo que uno está haciendo, lo que está viendo… ha sido la guinda en el pastel del éxito de esta red social. Ha permitido a sus usuarios estar siempre y en todas partes conectados con sus amigos, y eso es los que “les gusta”.

Twitter: “Me estoy comiendo un #donut”
Aunque para los puristas Twitter no es una red social, sino una plataforma de microblogging, para el propósito de este artículo vamos a meterla en el mismo saco.

En nuestro día a día todos somos comunicadores. En un momento u otro, compartimos con nuestros amigos, compañeros de trabajo, incluso con desconocidos (aquellos con un carácter sumamente extrovertido), las noticias que vemos en los medios de comunicación, los acontecimientos que presenciamos en la calle, los eventos que consideramos reseñables en nuestro trabajo o incluso las ideas que tenemos y consideramos dignas de exteriorizar (siendo el nivel que marca lo que consideramos digno muy diferente de unas personas a otras ;) ).

Hasta hace poco los medios que teníamos a nuestro alcance para poner en común esta información eran relativamente limitados para la mayoría de nosotros y se basaban en las relaciones personales o profesionales en su mayor parte, o determinadas tribunas como eventos más o menos concurridos y medios de comunicación para unos pocos privilegiados, en muchos casos asociados con la profesión periodística.

Todo esto ha cambiado con Twitter. En Twitter cualquier cosa que escribamos puede llegar a millones de usuarios (actualmente cuenta con 200 millones de ellos). Eso por ejemplo le ocurrió a Sohaib Athar, que en una noche de Mayo de 2011 publicó en Twitter que había un helicóptero cerca de su casa haciendo ruido, cosa que él consideraba rara. Algo similar pensó su vecino, un tal Osama Bin Laden. Al día siguiente este comentario se hizo famoso.

Un aspecto muy característico de Twitter es que no da pie a “enrollarse”. Cada comentario, como máximo, puede ocupar 140 caracteres.

La frase anterior ocupa 132 caracteres, así que como puede verse, en Twitter hay que ser muy conciso. Cada comentario se denomina “tweet”, lo que en español sería un “piado”, del verbo piar, de lo que hacen los pájaros (no en vano la mascota de Twitter es un pajarito).

Si en Facebook la forma en la que teníamos de establecer lazos con otros miembros era mediante la “amistad” en Twitter es mediante el “seguimiento”. Si alguien está interesado en escuchar todo lo que yo digo (lo que sería terrible) debe seguir mi cuenta de Twitter accesible por el identificador @cesardelbarrio (la arroba del comienzo es la forma con la se indica que se trata de una cuenta Twitter). A partir de ese momento, todo lo que yo diga le aparecerá en su cuenta de Twitter.

Los contenidos que los usuarios vuelcan no son siempre originales, existe también el concepto de la reutilización y la difusión mediante lo que se llama un retweet. Si yo por ejemplo encuentro un comentario (tweet) interesante y que deseo compartir con mis seguidores (o followers para los sajones y gran parte de la humanidad) tengo un botón que permite hacer retweet del mismo y aparecerá como comentario mío, citando eso sí al creador original del mismo.

Mediante este mecanismo de “pasar la bola” mediante retweets es como se produce un efecto bola de nieve y un comentario de una persona es leído en el mundo entero. Eso es lo que ocurre con cada comentario de Justin Bieber que, aparte de sus xxx seguidores directos puede llegar a ser retwitteado hasta 92.314 veces lo que al multiplicarse por los seguidores de cada persona que ha hecho el retweet nos da… muchísima gente!
Espero que nadie nos haya abandonado al encontrarse con Justin Bieber, y para los que sigan leyendo indicarles que Twitter puede ser todo lo profesional, o intelectual, o banal, o entretenido, o informativo  que uno quiera. Basta con elegir a quién seguir. Podemos seguir a comunicadores, líderes de opinión, políticos, deportistas, cantantes, gurús de la informática, suplantadores de identidad reconocidos y con mucha gracia…

Y podemos seguir a empresas y marcas. Aquí también ha entrado el mundo empresarial. Twitter se está utilizando ya como un canal más de comunicación con los clientes, bien como mera herramienta de marketing o como un nuevo mecanismo de atención al cliente, quizá más inmediato y personal (aunque parezca lo contrario) que otros medios como el tradicional teléfono.

Y precisamente ha sido el teléfono el que ha encumbrado a Twitter. La posibilidad de compartir con todo el mundo lo que estamos haciendo en ese mismo momento, estemos donde estemos, ha supuesto una catarsis a nivel mundial que ha erigido Twitter en una de las principales redes sociales del momento y en un mecanismo que está cambiando (o al menos complementando) la forma en la que nos comunicamos.

FourSquare: “Aquí es donde como donuts”
Quizá no tiene una difusión tan grande como las anteriores, pero añade a lo visto hasta ahora un componente novedoso. El lugar.

FourSquare se basa en las capacidades de los dispositivos móviles actuales de saber dónde se encuentran (principalmente gracias a los receptores GPS integrados y algún otro truco que mezcla antenas móviles y trigonometría). Una vez que tenemos localizado al usuario basta con mostrarle todos los sitios relevantes que tiene cerca, ya sean museos o bares. Bien, esto ya lo hacía Google Maps, la novedad que incorpora FourSquare es que permite a los usuarios aportar comentarios sobre los sitios, hacer recomendaciones e incluso ofrecer “cosas imprescindibles por hacer en los mismos” del tipo “En la Meji no puedes perderte las patatas bravas. Las mejores de España” o “Aunque esté en un rincón perdido, tienes que ver Breda se Rinde de Nuevo”.

Al usuario que llega a un nuevo sitio le basta con consultar en FourSquare las recomendaciones de los lugareños y ya puede pasar a disfrutar de los placeres hasta ese momento reservados a los nativos.

No contentos con facilitar el difundir esta sabiduría colectiva FourSquare incorpora un elemento que todos llevamos muy dentro: la competitividad. Cada vez que indicamos que estamos en un sitio (hacemos check-in) conseguimos puntos. La persona que más puntos consigue en un sitio llega a ser su alcalde, destronando al anterior alcalde del lugar.

Instagram: Esta es una foto vintage de mi donut
Un concepto muy simple. Hacer fotos.

Una aportación tecnológica. Aplicar filtros en el momento.
 

Un elemento socializador. Compartir las fotos con todo el mundo.

Y todo desde el móvil. Eso es Instagram.

YouTube: Este soy yo comiéndome un donut
Las pinceladas de socialización en YouTube son menores que en otras redes,  se han ido añadiendo posteriormente y palidecen respecto a la razón de ser de la plataforma: los vídeos generados por cualquiera a disposición de todo el mundo.

YouTube es el programa de zapping de nuestra era, el “videos de primera” de la nueva generación, el canal de televisión de las empresas, el trampolín a la fama de los cantantes sin discográfica, el altavoz de los sin voz…

YouTube es el germen de una nueva forma de entretenimiento audiovisual. Y ya no está solo en los ordenadores. También está en los móviles. Y en las televisiones.

LinkedIn: Sé comer donuts
Simplificándolo en extremo LinkedIn es un “Facebook para el trabajo”.

Aquí no hacemos “amigos”, establecemos conexiones de trabajo.

No “nos gustan” las páginas de las empresas, indicamos que hemos trabajado allí.

No contamos lo que hemos hecho el fin de semana, relatamos nuestra experiencia profesional y nuestras habilidades.

LinkedIn es la agenda de contactos profesionales moderna.

LinkedIn es la agencia de empleo donde enviamos nuestro Curriculum Vitae para encontrar trabajo y donde las empresas localizan a sus próximos fichajes.

Pinterest: Esta es una nueva receta de Donuts
Mucho más reciente y quizá de menos difusión a nivel mundial, Pinterest está atrayendo últimamente bastantes miradas por su rápido crecimiento.

Se basa en un concepto muy sencillo (algo que ha tomado prestado de las otras redes sociales de éxito): seleccionar imágenes interesantes en internet y aglutinarlas en álbumes con temáticas comunes.

Navegar por los álbumes Pinterest es una experiencia muy visual y siempre sorprendente. Podemos encontrar desde una receta de donuts con una pinta irresistible hasta una marca de pantalones desconocida pero innovadora (esto último no lo he escrito yo, lo ha escrito mi gemelo metrosexual).

¿Están en este artículo todas las redes sociales que hay? No
Por lo menos, ¿todas las que están lo son?. Probablemente, aunque como ya hemos dicho, estudiosos de la materia podrían disentir.

¿Son todas interesantes y nos ayudan, de una forma u otra, en nuestra vida social diaria? Definitivamente sí.

Por cierto, en 2011 Facebook realizó un estudio basado en sus 721 millones de usuarios (en aquel entonces, hoy más todavía) y comprobó que en esa “pequeña muestra” (alrededor de un 10% de la población mundial) la separación entre dos personas era de 5 grados de separación. La teoría casi acierta.

Por César del Barrio, Gerente, Gestión Inteligente de la Información de Tecnocom. @Cesardelbarrio

El internet de las cosas, ¿Las nuevas redes sociales?

Por Francisco Castillo, Director Telcos & Media para Redes& Telecom.

El fenómeno social actual en Internet supone la revolución de la información más importante desde la invención de la imprenta por Guttenberg. Su ubicuidad está transformando los modelos de negocio y los estilos de vida de millones de personas.

Por otro lado, las redes sociales corporativas han abierto espacios para la colaboración donde en poco tiempo se ha pasado del voyerismo a la especialización de contenidos. Hoy día hay 1.000 millones de usuarios de Internet y 4.000 millones de personas con teléfono móvil, suficiente masa crítica para afrontar la siguiente fase, “el internet de las cosas”.  La tecnología  permite ya la integración de sensores y dispositivos en objetos cotidianos que quedan conectados a Internet a través de redes fijas e inalámbricas. Años de innovación y desarrollo, han dado como resultado tener dispositivos que por su tamaño y coste, facilitan la integración de sensores en hogares, entornos de trabajo y lugares públicos, es decir cualquier objeto es susceptible de ser conectado,  hacerse presente en la Red, ser por sí mismo una fuente de datos y comunicarse con otras cosas: coches, electrodomésticos, cámaras, etc., es decir, cada vez las personas y objetos estamos más interconectados y podremos interactuar de forma radicalmente distinta  en entornos “inteligentes” capaces de analizar, diagnosticar y ejecutar funciones, lo que sin duda transformará a su vez la forma de hacer negocios, la organización del sector público y la vida en las ciudades.

Un mundo repleto de información nueva a nuestro alcance. Ante esta cantidad creciente de información, no es de extrañar que empresas y emprendedores se encuentren en una carrera por innovar en términos de almacenamiento, velocidad, acceso y métodos de análisis de datos. Al igual que en la economía agrícola los factores productivos eran la tierra y la mano de obra, y el capital y los trabajadores lo fueron en la industrial, la información se ha convertido en el factor productivo del siglo XXI.

Existe todo un filón en el desarrollo de software capaz de recopilar, almacenar, organizar e integrar la información con otras fuentes de datos o que emita alertas en otros programas o para los seres humanos. Gracias al IoT, los objetos en sí, provistos de sensores y actuadores, se convierten en elementos de los sistemas de información, capaces de capturar y comunicar datos a gran escala y, en algunos casos, pueden adaptarse automáticamente a los cambios en el entorno. Estos activos “inteligentes” pueden hacer más eficientes los procesos y proporcionar nuevas capacidades a los productos. «Sólo con el software adecuado será posible que el Internet de las Cosas cobre vida como se imagina, como parte integrante del Internet del Futuro.

Nos enfrentamos a numerosos obstáculos: direcciones IP insuficientes, colapsos informáticos encadenados, saturación de la información, falta de interoperabilidad o lagunas en cuanto a seguridad y privacidad, sólo por mencionar algunas. Sin embargo, esto no ha detenido a países como Holanda, Japón y China en su cruzada por alcanzar el máximo estatus como representante de la industria del Internet de las Cosas. España tampoco se queda atrás: ya hay más de dos millones de líneas móviles asociadas a máquinas, especialmente a contadores y mecanismos de control y los servicios de e-Administración nacionales se sitúan entre los mejores del mundo.
 

El internet de las cosa ya está aquí, no es una quimera ni un prototipo o maqueta que enseñar en una feria, es algo real que ya está sucediendo. Sin embargo no es más que la punta de iceberg, tan solo hemos dado el primer paso de algo que puede resultar inverosímil en el futuro..., ¿Por qué no?, si el internet de las personas ha llegado a su máxima expresión con la explosión de las redes sociales, ¿Por qué no enfrentarse a un futuro en el que las maquinas, los dispositivos, las cosas, conformen igualmente "redes sociales"?.

Obviamente, el adjetivo social, solo puede aplicarse al ser humano, pero sin romper esa naturaleza propia e intrínseca de las personas, las cosas llegarán estar a tal nivel de interconexión y las redes que conformen serán de tal profundidad y complejidad, que es difícil prever que ventajas y facilidades nos depararán.

Imaginemos por un instante,  vehículos interconectados que proporcionan información de forma automática sobre tráfico, eventos en la carretera, e incluso datos para permitir al automovilista tomar decisiones en la conducción o conducir de manera desasistida, gracias a que todas las cosas, ya sean, señales de tráfico, guardarraíles, semáforos, la propia calzada, etcétera, podrán compartir datos en tiempo real, incluso información meteorológica que pueda resultar de interés para la conducción.

Extrapolemos esto a nuestra vida en cada interacción que tenemos con los equipos que nos rodean. Estos están intercambiando información en todo instante, en cada momento, sin descanso. Información que unas cosas usaran para su fin y otras para la toma de una decisión contenida en su programa informático. El mundo que se nos abre es realmente interesante y apasionado...

Volviendo al momento actual y al futuro más inmediato, no deberíamos dejar pasar las oportunidades que se abren desde el punto de vista de negocio para los operadores de telecomunicaciones, quienes angustiados por ver como sus ingresos por usuario bajan en un mercado cada vez más competitivo y depredador, necesitan encontrar nuevas fuentes de ingresos que compensen las caídas de los actuales servicios. Por lo que creemos que la solución está en las redes móviles de cuarta generación, que permiten velocidades de tráfico de datos de  vértigo combinado con el internet de las cosas.

Los nuevos suscriptores de estas redes no tendrán un nombre o un apellido, sino que simplemente serán identificados por su IMEI o por el de su tarjeta SIM. Además, estas redes estarán ocupadas con un tráfico constante, no sujeto a pautas horarias, ni a días de calendario como el de fin de año, sino que proporcionarán una ocupación del espectro constante y predecible. Cada dispositivo o suscripción aportara un in-greso por usuario bajo, pero multiplicado por un consumo constante y por cientos o miles de millones de dispositivos, romperán los paradigmas de mercado actuales. Dejaremos de hablar de números de líneas por habitante, y las previsiones de ingresos no estarán sujetas a los consumos medios esperados y a una penetración de mercado hipotética, sino que los ratios actuales utilizados en el negocio de las telecomunicaciones, cambiarán de forma sustancial y generarán una nueva realidad de mercado, el primero que llegue, alcanzará una posición de conocimiento y preparación más adecuada para afrontarla.

En definitiva, estamos ante una nueva realidad, en un futuro inmediato muy prometedor e interesante, en el que el ser humano ya no será el objeto primero de la comunicación, sino que las cosas ocuparán su lugar para facilitarle una vida más cómoda y llena de nuevas experiencias. El internet de las cosas, las redes sociales de las cosas, será la nueva revolución de las tecnologías de información y cambiaran nuestro mundo, al igual que el internet de las personas lo hizo.

¿Personas o procesos?, ¿Ágil o predictivo?

Actualmente, una práctica muy extendida y recomendada entre las empresas TI es la implantación de una metodología de gestión de proyectos que apoye y ayude  a que los proyectos finalicen con éxito.

Tecnocom comprende y aplica desde hace mucho tiempo diversas metodologías de gestión de proyectos y asesora a sus clientes en la definición e implantación de la metodología que mejor se adapte a sus necesidades.

En este  post analizaré las metodologías ágiles como herramienta de gestión de proyectos de desarrollo de software.

Tipos de metodologías
Una discusión recurrente en las compañías es cómo elegir una metodología de gestión que se adapte a la organización y se alinee perfectamente con los objetivos de negocio. A día de hoy nos encontramos dos estilos de metodología claramente diferenciadas:

  • Ágiles: Son aquellas que consideran que la entrega regular de resultados es lo más importante.  Sus principales características son la eliminación de la criticidad de la documentación, la valoración de la comunicación con el cliente por encima de la relación contractual y la anteposición de los resultados durante el proyecto a un seguimiento exhaustivo.
    Ejemplos: Scrum, Kanban, XP.
  • Predictivas: Son aquellas que otorgan mayor valor a los procesos y se asientan sobre las premisas básicas de estabilidad de entorno y planificación detallada. Sus principales valores son la planificación y el control.
    Ejemplos: PMBOK, Prince2, CMMI.

¿Por qué una metodología ágil?
En ocasiones, las circunstancias de un proyecto obligan a la introducción constante de cambios en el alcance. Esto puede deberse a falta de definición de los requisitos al inicio del proyecto, al establecimiento de objetivos de partida con poco nivel de detalle, al cambio de interlocutores durante un proyecto o, en general, a un alto grado de complejidad del proyecto. En estos casos, un estilo de gestión que únicamente conciba seguir un Plan de acción formal, (que debe ser formalmente aceptado por el cliente, tanto en su redacción inicial como tras cualquier cambio) no ofrece el nivel de adaptabilidad que el cliente (y su negocio) necesitan.

Escenarios.
La aplicación de metodologías ágiles cobra verdadero sentido en la gestión de proyectos de desarrollo de software y especialmente en este tipo de situaciones:

  • Proyectos con requisitos inestables que exigen rapidez y flexibilidad.
  • Entornos con sistemas cambiantes.
  • Proyectos de pequeño tamaño con un alto nivel de exigencia en la entrega.


No es apropiada su aplicación en los siguientes casos:

  • Proyectos muy  grandes. No favorece la comunicación entre los participantes.
  • Estructuras organizacionales complejas.
  • Equipos dispersados geográficamente.
  • Aplicaciones críticas, distribuidas, de diseño estricto (S.O.) o de código heredado.
  • Proyectos escritos en lenguajes no orientados a objetos.


Principales valores en los que se basan las metodologías ágiles

Desde 2001, año en el que se publica el manifiesto ágil, todas las metodologías ágiles se basan en los cuatro pilares que se muestran en la siguiente tabla:

  • Individuos e interacciones  sobre  procesos y herramientas.
  • Software funcionando  sobre  documentación extensiva.
  • Colaboración con el cliente  sobre  negociación contractual.
  • Respuesta ante el cambio  sobre  seguir un plan.

Así, los firmantes del manifiesto valoran más los elementos de la izquierda (en negrita) frente a los de la derecha (en cursiva). Sin embargo, esto no supone el rechazo a los principios de planificación, negociación, documentación y procesos. Este planteamiento se resume en el manifiesto ágil con la frase

“Aunque valoramos los elementos de la derecha, valoramos más los de la izquierda”

Se puede obtener acceder al texto completo del manifiesto ágil a través del siguiente enlace: Manifiesto ágil

Características principales de los equipos ágiles.

  • Entre 5-9 miembros, aunque algunas metodologías permiten equipos de hasta 80 personas.
  • Alta capacitación y madurez.
  • Alto nivel de colaboración.
  • Multidisciplinar, autogestionado y autorganizado.
  • El cliente es parte integrante del equipo


Ventajas de la metodología ágil

  • Rápida respuesta a cambios de requisitos a lo largo del desarrollo.
  • Optimización del control de riesgos e incertidumbre.
  • Minimización de los costos asociados a cambios.
  • Mejora de productividad.


Desventajas de las metodologías ágiles.

  • Falta de documentación.
  • Problemas derivados de la comunicación oral.
  • Falta de reusabilidad.
  • Restricciones en cuanto a tamaño de los proyectos abordables.
  • Mayor complejidad en la gestión del contrato con el cliente en caso de proyectos de precio cerrado.


Conclusiones.
El éxito en un proyecto de desarrollo de software no depende de la metodología elegida, sino de los factores a los que la metodología tiene que adaptarse (Recursos humanos y técnicos, tiempos, tipo de sistema…etc).

Las metodologías ágiles ofrecen soluciones personalizadas para gran parte de los proyectos, cuando son de pequeña dimensión y fluctuantes. Una de sus mayores ventajas es su sencillez de aprendizaje e implantación, aunque, a la hora de decidirse por ellas, se deben tener en consideración los inconvenientes citados anteriormente.

Seleccionar la metodología de gestión de proyectos idónea para una organización es una decisión complicada. Facilita mucho la tarea tener claras las premisas básicas que he desarrollado en este post, así como apoyarse en un socio con experiencia que ofrezca guía y apoyo a la hora de conseguir este objetivo.

El área de consultoría de negocio de Tecnocom dispone de un nutrido grupo de expertos certificados en diferentes metodologías que asesoran actualmente a nuestros clientes en la selección e implantación de la metodología más adecuada para la gestión de sus proyectos.

La división de consultoría de negocio de Tecnocom  ofrece un completo portfolio de soluciones relacionadas con metodologías de gestión de proyectos; Consultoría, implantación, gestión de proyectos, formación y diseño de PMO.

Javier Martín Navarro es consultor tecnológico de la división de consultoría de negocio de Tecnocom y cuenta con la certificación Scrum Manager.

Nuevos entornos de trabajo corporativo: One-Stopped model

Por José Antonio Ballarín, Solution Integration & Bussiness Consulting de Tecnocom

Lo hemos oído infinidad de veces, “El componente más importante en cualquier negocio, son las personas”, y sin embargo muchas veces éstas no se tienen suficientemente en cuenta a la hora de diseñar el Workplace (conjunto de componentes tecnológicos, hardware y software, que las empresas disponen para el trabajo diario de sus empleados, colaboradores y clientes) de las empresas.

Priorizamos la seguridad, la robustez, la “mantenibilidad”, etc. ante algo tan esencial como el Workplace, como mecanismo que proporciona al usuario las herramientas necesarias para su trabajo y que afecta a su quehacer diario. Sin dudarlo un factor clave a la hora de tomar determinadas decisiones.

La “consumerización” o BYOD en el entorno corporativo (Tráete tu dispositivo al trabajo), se está incorporando a las empresas lo que ya plantea nuevos retos. Una nueva generación, joven y tecnológicamente muy preparada, se incorpora al mundo laboral con una “experiencia de usuario informático” muy superior a la que se pueda encontrar en la plataforma corporativa de la empresa; razón por la cual, éste prefiere utilizar su propio dispositivo (tablets, smartphones, …) para conectarse a la red corporativa de la empresa en la que trabaja. Algo que empieza a ser tan habitual como lo fue el uso del bolígrafo o pluma personal.

La afluencia de estos nuevos sistemas móviles entraña no pocos retos en términos de seguridad y compatibilidad de aplicaciones. Esto sumado con la imparable tendencia de las empresas a implantar proyectos de Virtualización provoca una gran complejidad de gestión y aprovisionamiento para aquellas entidades que asuman el reto de la nueva diversidad.

Las tecnologías de virtualización del puesto de trabajo, dan respuesta a necesidades concretas y proporcionan funcionalidades que harán necesaria su inclusión en la Plataforma de Puesto de Trabajo. Las consultoras coinciden en que un puesto de trabajo tradicional bien gestionado puede reducir el TCO hasta en un 36% y reducir el diferencial de TCO (Total Cost of OwnerShip) con las Plataformas Virtualizadas hasta menos de un 2%.

Por tanto, el reto está en gestionar de forma común y eficiente las Plataformas Físicas predominantes aún en las compañías, junto a la gran diversidad de Plataformas Móviles, y a la realidad del fenómeno de la Virtualización. Tecnocom propone una solución Integral de Gestión del Workplace, denominada HGI, la cual dispone de los mecanismos necesarios de creación, instalación, gestión y provisión y que son totalmente comparables a las ventajas de las plataformas virtualizadas.

Un sistema cuya innovación consiste en que permite re-instalar cualquier puesto de la organización de forma automática y desatendida y resolver incidencias derivadas de un mal funcionamientos del equipo, sin desplazamientos y en un tiempo predecible, lo que sin duda contribuye a reducir el coste de gestión y mejorar la calidad del servicio percibida por el usuario.

La solución HGI da respuesta al paradigma “Gestión homogénea de la heterogeneidad” ya que aglutina en una misma herramienta capacidades avanzadas en el servicio de aprovisionamiento y gestión de infraestructuras y aplicaciones vinculadas al Puesto de Trabajo, tanto para elementos físicos y virtuales tradicionales como para los nuevos elementos móviles que se puedan incorporar a la plataforma corporativa de las entidades.

Además permite definir una arquitectura flexible para el puesto de trabajo e incorporar nuevos dispositivos hardware, así como nuevos servicios tecnológicos, sin tener que modificar el modelo, adoptando distinta forma y habilitando unas funcionalidades u otras dependiendo del rol del usuario que la utiliza. Como comentaba al inicio, estamos integrando un escenario tecnológico que mañana ya no será igual que hoy, por lo tanto la estructura del edificio hay que pensarla para que cuando cambien algunos de los elemento o se incorporen otros, no tengamos que construir el edificio de nuevo.

Las empresas deben por tanto, contemplar la realidad de hoy y ser capaz de incorporar los nuevos conceptos de puesto de trabajo. Nosotros creemos firmemente que la concepción del puesto de trabajo actual y en los próximos años, pasará por dar cabida a todas estas tecnologías y en base a los requerimientos funcionales reales del empleado y el valor que nos aporta.

La Fórmula 1 en el panorama bancario español

Escrito por Miguel Ángel Prieto, Director de Soluciones de Banca y Seguros de Tecnocom

Sin duda corren tiempos complicados para la banca española, sobrevivir a esta circunstancia implica un reto de mejora que puede llevar a algunas entidades financieras, a un mayor fortalecimiento en su actividad. A la fuerza ahorcan…

Históricamente las entidades financieras las primeros en adoptar tecnologías emergentes y uno de los sectores punteros en innovación en lo que a las TIC se refiere. Algo parecido ha ocurrido con la Fórmula 1, durante años las escuderías de mayor capacidad económica, no escatimaron esfuerzos, ni costes en su intento de estar a la cabeza de la investigación tecnológica pero la crisis también ha obligado a la Fórmula 1 a buscar fórmulas más competitivas entre las escuderías.

La analogía  con la Fórmula 1, pretende señalar el paralelismo con la banca española respecto a la inversión tecnológica y que consistía en macro proyectos tecnológicos orientados a SOA, en los que la virtualización de todos los niveles apuntaba un cambio radical del concepto tradicional de la provisión de infraestructuras y aplicaciones, alineados también con las últimas tendencias y en las que el ROI no era esencialmente importante. Actualmente: la mayor parte de entidades financieras necesitan optimizar su sistemática comercial y todos sus recursos incluidos los tecnológicos, aumentar ingresos y reducir costes. Una ecuación desde luego difícil y compleja, semejante a otros conceptos recientemente introducidos en la F1, como el dichoso Kers que almacena la energía en las frenadas de los coches para luego ofrecer un plus de potencia en el momento deseado o la prohibición de repostaje en las visitas al pit-stop.

Concretamente la Banca española busca formas alternativas –y proactivas- de entender a sus clientes y sus necesidades en relación al número de agentes por oficina, puestos de caja, ATMs, etc. y la vertiginosa concentración de las entidades, impone el uso de avanzados sistemas, basados en técnicas de investigación operativa, que permiten simular y evaluar el impacto de mejora tras la toma de posibles medidas las iniciativas lanzadas en sectores de virtualización y cloud. Siguiendo con la analogía automovilística, aquí se está produciendo una especie de “stop-and-go”, para ver cómo conseguir eficiencia. Por otro lado, se están llevando a cabo despliegues de aplicaciones combinados con elementos tradicionales  y virtualizados, y con frecuencia sobre un gran número de arquitecturas propietarias o universales, dispositivos móviles –tablets y smartphones-, etc., un entorno que puede tornarse ingobernable para los departamentos de provisionamiento y gestión de las propias entidades, sin duda es necesario no menospreciar esta diversidad, y hacer más eficiente su gestión sin trasladar al usuario tanta complejidad añadida. En definitiva, el contexto de la carrera y las reglas de juego cambian, y con ello varían también las prioridades del negocio, y el rol de la inversión tecnológica.

Outsourcing Poka Yoke

Escrito por José Antonio Ortega, Director de Soluciones para la Gestión de Aplicaciones de Tecnocom.

Llevo algún tiempo analizando las mejoras prácticas de la industria de servicios y como aplicarla al mundo del desarrollo de software, y sobre todo vinculándolo a los contratos de Outsourcing de aplicaciones.

Sin lugar a dudas, no es lo mismo construir una pieza de software o mantener un aplicativo, que construir cualquier otro componente de la industria que se nos ocurra, dígase cualquier producto que pueda tener un proceso de fabricación prácticamente determinístico. Queda claro, que será necesario establecer un conjunto de procesos de ingeniería propios para el software.

Sin embargo, existen conceptos de la industria en general que si pueden tener aproximaciones a los procesos de gestión y de toma de decisión que podríamos aplicar al mundo del Software. Aquí es donde descubrí el concepto de Poka Yoke. Este concepto fue introducido por los japoneses, para crear productos cuyo diseño fue pensado “a prueba de tontos”. Por ejemplo un cable USB solo admite una posición de entrada, no acepta errores de uso.

¿Podemos pensar en un Outsourcing de aplicaciones Poka Yoke? Al analizar lo que dice la industria, resulta que algunos autores consideran el Outsourcing Poka Yoke como aquel en donde externalizas un proceso de negocio, pero antes has reducido su complejidad o eliminado los problemas que introducen variabilidad.

Pensando en términos del mercado al que estoy dirigido, suelo encontrar en algunos clientes la necesidad de externalizar áreas de desarrollo de aplicaciones, en donde la motivación principal es que ante la dificultad de tener bajo control un servicio, prefieren externalizarlo para traspasar el problema al proveedor, sin darse cuenta que al final, el problema no se soluciona solo con externalizarlo.

El futuro de las Estaciones de Servicio

Por Iñigo Arrieta y F. Javier De la Caballería, con Antonio Vázquez, Jacinto Sánchez, Fernando Rey, José Blanco y David Pérez

Hoy en día, al volante de nuestro coche, cuando nos detenemos en una Estación de Servicio (o Gasolinera o Grifo en otros países), lo primero que hacemos ya no es, solamente, buscar con la vista a un empleado que nos abra el depósito, descuelgue la manguera, rellene nuestro depósito de combustible, limpie de paso nuestro limpiaparabrisas, nos cobre y nos desee buen viaje.

Con la mejora de las infraestructuras y el aumento de la autonomía de nuestros automóviles, las Estaciones de Servicio se han convertido en eso mismo, un Centro de Venta de Servicios, que requiere de nuevos Productos y Servicios para atraer y fidelizar al consumidor, para destacar por encima de la competencia.

Desde los Departamentos de Sistemas de Información de las empresas de Distribución de Oil&Gas, se debe anticipar y reaccionar de forma inmediata a las necesidades planteadas desde el negocio, en un entorno complejo, donde los sistemas acompañan en todo momento al consumidor.

Repasemos los Sistemas que podemos encontrar en una Estación: redes (electrónica de red, conexiones de telefonía y datos, cableado de surtidores, tanques, tienda, vigilancia, etc.), sistemas (routers de comunicaciones, servidores de red y aplicaciones, terminales TPV’s, terminales de pago con tarjeta, cajeros de autoservicio, paneles multimedia, etiquetado electrónico, cámaras de vigilancia, etc.) y aplicaciones (servicios de facturación y cobro, servicios de autorización de pago, servicios de gestión de tarjetas de fidelización, acumulación de puntos y descuento, servicios adicionales, como recarga de teléfono móviles, lavado, etc., gestión de inventario de tienda y pedidos de reposición, gestión de actualización de precios de combustible y tienda, gestión de facturación de flotas, gestión del franquiciado, etc.)

Para desplegar, y, sobre todo, mantener una Estación de Servicio, con redes de distribución de más de 500 o 1.000 puntos, y cobertura geográfica amplia, se necesita disponer de Equipos de Respuesta rápida y un Centro de Atención a Usuarios permanente de estaciones y filiales que permita instalar, configurar y resolver las incidencias de todos estos sistemas de soporte crítico del negocio.

De la misma forma, los requerimientos del negocio, como la creación de una nueva tarjeta de fidelización y descuento, o la implementación de nuevos descuentos cruzados con las grandes superficies, deben ser respondidos de forma inmediata, y afectan a muchas de las aplicaciones de estación o aplicaciones centrales de la empresa de distribución, desde la Aplicación de Autorización y Medios de Pago, a la Aplicación de TPV, pasando por las Aplicaciones de Fidelización y Descuento.

Para dirigir la Implementación de una necesidad de negocio y los múltiples cambios en las aplicaciones, es necesario disponer de un Modelo de Gestión y un Equipo de Mantenimiento y Evolución que coordine la modificación de todas las aplicaciones y su despliegue de forma correcta en la Red de Estaciones de acuerdo con las circunstancias de la red y los plazos marcados por negocio.

Y si el ámbito de una empresa de Oil&Gas es multipaís, una necesidad adicional es la Localización y Adaptación a la Normativa Legal, tanto en la gestión de tarifas, precios e impuestos como en la adaptación de medios de pago a los diversos centros autorizadores en cada país.

En Tecnocom trabajamos para las principales empresas de Oil&Gas en España, como Repsol y Gas Natural, y ayudamos a los Departamentos de Sistemas de Información de Cepsa, con más de 1.700 Estaciones de Servicio, y BP, con más de 650.

Ponemos a disposición de las Empresas de Oil&Gas nuestro Centro de Atención, con Sistemas de Gestión de Incidencias, Servicios de Soporte de 1º y 2º Nivel en las áreas de Soporte de Infraestructura y Soporte de Aplicaciones.

Por último, nuestra Oferta de Solución Completa para Estaciones de Servicio, que permite disponer de Soluciones de Gestión Corporativa (SAP, Microsoft Dynamics) adaptadas a la Distribución en Oil&Gas y Soluciones de Gestión de Estación y Tienda de Conveniencia, con Soluciones de Comercio, Medios de Pago (SIA)  y Fidelización propios (SFC) y adaptados a países como España, Portugal, Colombia, Perú, México, Brasil y Chile.

Entornos de Desarrollo Multidispositivo

Amador Sobrino, Gerente Responsable del Área de Movilidad de Tecnocom

Todos somos conscientes de las ventajas del uso de los dispositivos móviles en nuestra vida cotidiana así como los beneficios que aportan a nuestros negocios. Gracias a la convergencia de tecnologías, ha sido posible unificar informática, comunicaciones, almacenamiento  e imagen en dispositivos y ponerlo al alcance de prácticamente todos los usuarios.

La  evolución de los dispositivos móviles junto con una creciente demanda de soluciones movilizadas  en las empresas orientadas a resolver diferentes casuísticas de negocio, ha incrementado a su vez la dificultad y el coste para cubrir el mayor número de plataformas móviles posible para dichas soluciones.

En este sentido en Tecnocom y con objeto de identificar sinergias y aportar valores diferenciales a su oferta, ha llevado a cabo un análisis de las tendencias del mercado y de los requerimientos de los clientes en los que ha desarrollado distintas soluciones de movilidad. Una de las conclusiones de dicho análisis, fue que podíamos incorporar a nuestra oferta global un entorno de desarrollo lo suficientemente estructurado e independiente del ámbito funcional de las aplicaciones, que permitiese aprovechar las ventajas de las soluciones nativas en terminales móviles,  minimizando a su vez sus desventajas y atenuando el impacto en los costes de estas soluciones “multiplataforma”  desde varios frentes:

  • Permitir centrar  los esfuerzos en el desarrollo del negocio clave, teniendo resueltas todas las implicaciones tecnológicas de las distintas plataformas de forma homogénea.
  • Exponer los desarrollos sobre un entorno conocido (JAVA) para las empresas, que no implique nuevas contrataciones, gastos de formación, encarecimiento de los mantenimientos…
  • Generar aplicativos 100% nativos que aprovechen todo la potencia de los componentes de los dispositivos, y que no atenúen el tiempo de respuesta de los mismos permitiendo a su vez una integración total tanto con la estética de las aplicaciones del dispositivo y como con su experiencia de usuario.

En este punto, después de realizar un estudio donde se analizaron múltiples plataformas y soluciones existentes en el mercado, Tecnocom decidió desarrollar una plataforma propia contemplando las siguientes premisas:

  • Descartar productos cerrados (Cajas Negras) y/o adaptados a un tipo específico de dispositivo para movilizar aplicaciones.
  • Construir sobre un Entorno de desarrollo  conocido y abierto (JAVA sobre Eclipse).
  • Dar soporte a las cuatro principales plataformas nativas existentes en la actualidad: Android, iphone/iPad, J2ME y Blackberry, pero garantizando su escalabilidad y evolución desde el punto de vista de arquitectura  como de incorporación de nuevas plataformas.
  • Orientación 100% a desarrollos especializados en movilidad, lo que permite generar aplicaciones para teléfonos móviles, PDAs, tablet PC y todo tipo de dispositivos orientados a gran consumo o industriales.
  • Desarrollo con independencia de las características gráficas de los dispositivos,
  • Reducción significativa del skill técnico requerido para los programadores.
  • Permitir un time to market altamente competitivo.
  • Aumentar la calidad del software generado ya que se basa en módulos  optimizados lo que redunda en eficacia y confiabilidad de las aplicaciones.
  • Ofrecer la capacidad de diseñar una sola vez e implementar fácilmente las aplicaciones en dispositivos Java, Android, BlackBerry e iPhone.
  • Agilizar el retorno de la inversión (ROI).

En definitiva un enfoque basado en plataformas, es una estrategia eficaz y segura para movilizar tanto aplicaciones de propósito general como corporativas desde varios tipos de dispositivos. Actualmente estamos incorporando operativa genérica (firma de documentos, pago por móvil, funciones offline) y sectorial (Seguros, Administración Pública, Banca, Telco,….) como módulos preconfigurados integrados en el entorno de desarrollo que lo dota de aún más potencia y permite una puesta en producción más rápida y segura de las soluciones que se desarrollan con él.

Con esta solución Tecnocom cuenta con una oferta completa de alto valor añadido en el ámbito de la movilidad.

¿El teléfono móvil ha desaparecido?

Rafael Carrascoso, Director Proyectos y Aplicaciones de Tecnocom

El teléfono móvil ha desaparecido.  Salvo unos pocos terminales que se mantienen irreductibles, vendidos a precios risibles, todo el mundo pasea por las calles con su evolución: los dispositivos móviles. Quedó constancia de que un dispositivo móvil ya no es un teléfono cuando, en octubre de este año, un apagón dejó a los usuarios de BlackBerry sin conexión a Internet. Sólo podían hacer llamadas y mandar mensajes. El mensaje se extendió como la pólvora por la Red: la Blackberry era inservible.

Y es que en este momento, los dispositivos móviles cuentan con una complejidad muy alta, debido a las diferentes aplicaciones y microaplicativos, a menudo confundidos con las pri-meras. Estos microaplicativos contemplan funcionalidades muy específicas, haciendo muy complicada su adaptación a la inmensa marea de dispositivos que conviven en este momento. Podemos identificar tres bloques que provocan diferencias de gran impacto en su construcción: el lenguaje de programación, la resolución gráfica y la experiencia de usuario. Podemos enfrentarnos a estos retos planteándonos, por ejemplo, el uso de un intérprete de las funciones del dispositivo, el desarrollo de una web adaptada al mismo o incluso la construcción sobre código nativo.

Los desafíos más elevados no se plantean en el campo tecnológico sino en el empresarial. Es necesario identificar el target y las necesidades de la compañía, especialmente si la empresa pretende adoptar los dispositivos como un canal estratégico básico. En este caso, lo óptimo es siempre elaborar un plan estratégico a medio plazo. Los planes cortoplacistas suelen fracasar, y los planes a largo plazo son inútiles en un contexto tecnológico, abocado a la constante innovación. Los escenarios cambian tan rápido que un plan a largo plazo no podría prever cómo actuar en un futuro.

Por ello, es importante identificar si la necesidad de la compañía es puntual, para lo que cualquier alternativa sería válida, o no. En este último caso, hay que generar aplicativos que no supongan una hipoteca de futuro, basados en 5 objetivos:  dispositivos nativos, que sean compatibles multiplataforma y flexibles, basados en componentes estándares y optimizados, implementados en el time-to-market más agresivo y con un correcto análisis de costes, que permita el retorno de la inversión.

Utilizar un framework,  una herramienta modular, un conjunto de componentes independientes de las características de cada plataforma, combinado con una metodología de diseño personalizada eficaz, se presenta como la solución más efectiva para el desarrollo de funcionalidades en los diferentes dispositivos móviles.

La gestión inteligente de esperas en canales presenciales

La orientación al cliente es el mantra por el que se rigen las empresas de éxito actuales. Todos los modelos de negocio sostenibles consideran al cliente el eje central sobre el que construir sus procesos y organizaciones.

La forma de llegar al cliente es muy variada y diferente según el negocio y el tipo de empresa, es lo que conocemos como canales y es fundamental a la hora de establecer vínculos emocionales una compañía. El contacto con el cliente es el “Momento de la verdad”, y este momento se produce sobre todo en los canales de atención presencial: los puntos de venta.

La gestión de la Atención al Cliente en el punto de venta es crítica y su satisfacción depende en gran medida de lo confortable que resulte su experiencia. De igual forma, esta experiencia se convierte en una herramienta de diferenciación con la competencia para la empresa, es la tercera dimensión de la marca.

El tiempo es cada vez un recurso más escaso y el cliente valora más que su tiempo sea considerado importante: cuanto menos tengamos que esperar en ser atendidos y más agradable sea la espera mucho mejor. Para una empresa moderna no cabe pensar en modelos obsoletos en los que sus clientes tengan que esperar colas, filas o turnos en sus puntos de venta.

En Tecnocom sabemos que la excelencia en el trato y la atención diferencial en el punto de venta son pilares fundamentales para competir, por lo que se ha desarrollado una solución capaz de potenciarlos al máximo: SIGE, Sistema Inteligente de Gestión de esperas. Esta solución se desarrolla junto a IDM, una empresa líder en sistemas de comunicación con más de 20 años de experiencia en el mercado.

Las nuevas tecnologías en este campo, se convierten en una herramienta potentísima de organización, de gestión de calidad en la atención al cliente y sobre todo de ventas.

Estos sistemas ya no se pueden contemplar como una solución independiente que funciona de forma autónoma, sino que es imprescindible que se integre e interactúe con el resto de aplicativos de la organización. De esta forma se desarrolla toda la capacidad de gestión inherente.

La capacidad de adaptación a la dinámica del mercado, la agilidad para implementar soluciones y la flexibilidad ante los cambios que se producen en los negocios son atributos clave en un partner Tecnológico que aporta un equipo de profesionales capaz de integrar en cada cliente una solución personalizada que responda a la totalidad de sus necesidades en tiempo y forma.

Susana Navarro Herrera, Directora de Marketing de Tecnocom

Mejora de la productividad o Mejora de procesos de desarrollo ¿quién guía a quién?

Escrito por José Antonio Ortega, Director de Soluciones para la Gestión de Aplicaciones de Tecnocom.

A propósito de la última entrada que he puesto sobre Mejora de la productividad, una persona realizó un comentario en el Grupo de Linkdin de “Calidad en el software y en los sistemas de información”.

Javier Garzás comentó: ” También sería comentable y pieza clave el mejorar el proceso de construcción software (que como resultado puede tener los efectos que comentas). Si logramos un mejor método - proceso que además de reducir futuros problemas y costes de mantenimiento permite hacer el doble de trabajo con el mismo esfuerzo, la productividad queda clara”.

He querido mencionar el comentario de Javier Garzás, ya que hace hincapié en un punto fundamental, y es que en la mejora del proceso de desarrollo de software está el origen de los problemas y de los mayores quebraderos de cabeza. Las actividades de mejora de la productividad, tal y como mencionaba en mi entrada, tendrán sentido siempre y cuando estén guiadas por una estrategia de mejora del proceso de desarrollo. Me explicaré.

En mi labor profesional trabajo de lleno en el mundo del Outsourcing de desarrollo de software (nosotros le llamamos Application Management), y estos últimos años hemos tenido la gran fortuna de trabajar conjuntamente con grandes clientes en reforzar los procesos de desarrollo de los contratos de Outsourcing. Esto unido a la estrategia que tenemos en CMMi, que para nosotros es una herramienta fundamental, y nos sirve de hoja de ruta para la mejora del proceso de desarrollo.

Esta experiencia nos ha llevado, a que cuando una organización nos pide ayuda para iniciar algún proceso de transformación, por ejemplo, cómo cambiar el modelo de Outsourcing de Time&Material a un modelo gestionado, cómo hacer efectivo el uso de una factoría de software etc… siempre empezamos con un diagnóstico del proceso de desarrollo y evaluar el estado de madurez de sus procesos en la organización. Esto nos permite conocer la organización del cliente y nos da visibilidad sobre qué hay que hacer para lograr la transformación que el cliente nos pide. Es muy usual, por ejemplo, que una organización quiera comprar servicios de factoría de software y no está preparado para ello.
 

Estos diagnósticos son auténticas máquinas de dar sustos. Es como ir al médico para que te hagan algunas pruebas  como una radiografía o ecografía, y en el momento de ir a buscar el diagnóstico, vas con el alma en vilo, y de repente el médico te habla de enfermedades que no sospechabas tener. Incluso aquel dolor de cabeza, que solucionabas con aspirina, escondía un problema bastante mayor.Por lo tanto, está claro, basado en nuestra experiencia, cuando un cliente te pide ayuda para enfocar su modelo de transformación, primero empezamos por entender la madurez de sus procesos de desarrollo. Esto será un punto importante de partida para fijar siguientes pasos.
 
Recientemente, en uno de estos diagnósticos que ejecutamos en un cliente (que además estaba certificado CMMi2), vimos que el proceso de desarrollo que tenían definido era “papel mojado”. Nadie lo empleaba salvo contadas excepciones. Pensaban que con la certificación estaban por encima del bien y del mal, sin embargo reconocían que las cosas no les iban bien, y no sabían por qué. Eso sí, dedicaban un esfuerzo importante en medir los procesos que tenían. Con esas mediciones lograban disponer de un gran conjunto de indicadores, pero como sus procesos definidos no contemplaban todas las operaciones que realizaban, ni tampoco estaban realmente institucionalizados, la variabilidad en la ejecución de los mismos era muy alta, por lo tanto los indicadores no aportaban realmente visibilidad sobre cómo mejorar.
 

Recordando mi entrada anterior al blog, los análisis de indicadores para mejorar la productividad, empezarán a tener sentido si el proceso de desarrollo arroja indicadores que tengan una variabilidad controlada. Dicho de otra forma, si en mi organización se trabaja en modo “cada maestrillo con su librillo” la variabilidad de mi proceso será muy alta.

En el ejemplo que he puesto ¿por dónde tenían que empezar?

  • Asegurarse de disponer de procesos que diesen respuesta a todas las casuísticas operativas. Por ejemplo un error muy común, es utilizar los mismos ciclos de vida para un proyecto de 1000 horas que para una actividad de mantenimiento de 40h. Esto que parece una obviedad es un error muy común. Otro ejemplo de error frecuente: no es lo mismo gestionar un proyecto que gestionar una incidencia, tendremos que tener definido qué se hace en cada caso.
  • Al desarrollar un proceso sencillo y ajustado a las necesidades operativas y de negocio, hay que asegurarse de cómo se va a institucionalizar. Es decir, cómo lograr que en mi organización todo el mundo use el mismo proceso definido.

Agradezco el comentario de Javier Garzás. Pero aprovecho para agradecer el resto de comentarios.

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